jueves, 13 de septiembre de 2018

¡Cierren las industrias de Quintero y Puchuncaví!


La población de Quintero y Puchuncaví, Región de Valparaíso, se dedicaba principalmente a la pesca artesanal, hasta que en el siglo XX se comenzó a implementar un cordón industrial en la zona, constituido tanto por "industria peligrosa" (aquella que presenta un alto riesgo permanente) e "industria molesta" (aquella que ocasionalmente puede causar daños a la salud), sin ningún resguardo para los campesinos y pobladores del sector.

Dentro de las empresas que se han instalado se encuentra Chilectra, Codelco, termoeléctricas, hidroeléctricas, planta de Copec y muchísimas más. La instalación de este cordón vino acompañada de altos niveles de contaminación, que ha causado una larga historia de resistencia por parte de las y los pobladores contra estas industrias.

Comenzó con protestas de campesinos, por la contaminación de tierras y animales, luego de profesores, lo que obligó a declararla zona de alta contaminación y distintos gobiernos de turno han respondido con medidas parche que no han solucionado el verdadero problema medioambiental.

La contaminación no para y ha generado intoxicación masiva de estudiantes y profesores que han causado la clausura y traslado de la escuela La Greda de Puchuncaví, derrames de petróleo en la costa, áltos índices de dióxido de azufre (gas asfixiante), y más.

Esta "zona de sacrificio" se suma a los múltiples territorios condenados por el capitalismo burocrático a sufrir los más altos costos del desenvolvimiento económico chileno, tal como Til Til, Freirina y muchos más, en donde es la masa campesina y proletaria la que debe vivir rodeada de desechos industriales, rellenos sanitarios y basurales. 

Hace unos meses el pueblo de Quintero-Puchuncaví vivía desmovilizado, sentía la derrota tras la instalación de la termoeléctrica de Campiche durante el gobierno de Bachelet, donde anteriormente habían ganado un recurso de protección para frenar este proyecto, pero que de todas formas se realizó con la colusión entre el gobierno y la empresa Aes Gener.

Con ello, el 21 de agosto, 50 estudiantes de una escuela fueron hospitalizados de urgencia por intoxicación, manteniéndose alerta amarilla con 500 personas que han presentado síntomas de intoxicación.

Pero donde hay opresión hay rebelión, y hoy, a diferencia de unos meses atrás, aflora la organización y lucha en el sector. Arduo trabajo ha dado este resultado, pobladoras organizadas iban casa por casa, negocio por negocio, agitando contra las insdustrias y su contaminación.

Varias marchas, tomas de escuelas y plazas, barricadas y enfrentamientos con FFEE demuestran la rabia de este pueblo que lucha por un medioambiente sin contaminación, por la defensa de su tierra y vida, siendo la última marcha el 8 de este mes, donde llegaron más de 5 mil personas, combatieron, fueron reprimidos y detenidas 15, la solidaridad brotó en todas partes del país marchando bajo la consigna ¡Cierren las Industrias!

Luchemos por defender al pueblo de Quintero-Puchuncaví y por el cierre de toda industria que enriquezca a unos pocos empresarios y al imperialismo, y empobrezca al pueblo. Contra estos parásitos que chupan la vida y salud de estos pobladores y sus tierras ¡la Rebelión se Justifica!